lunes, 7 de marzo de 2016

Día 104. Dios mío, ayúdame!

Por qué repito tanto la palabra 'Dios':
"Dios mío"
"Dios ayúdame"
"Ayúdame Dios""Oh por Dios"

Lo repito tanto porque lo tengo implantado desde pequeña, creer en un ser que está ahí para mí, es un deseo que desde pequeña empecé a tener, y a creer en un dios, en el colegio, en mi vida familia, mi educación siempre tuvo un dios presente, tuve clases de religión desde niña, rezábamos novenas y cantábamos villancicos, alabando a un tal señor, a un dios, Jesus, María, la virgen, etc.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que existe dios, o un ser que me cuida y que mira por mí y que tiene planes para mi vida y mi futuro y que no me deja sola ni abandonada. Sin ver que es por haber creído eso durante mi infancia que no me he dirigido en mi vida ni he caminado mi proceso hacia la vida por tener esperanzas secretas de que haya un dios cuidándome.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma creer que creer en un dios es algo estúpido, sin ver que es por juzgar esa creencia como estúpida que no he querido ver cómo yo creo todavía en dios porque me he programado para creer en dios y desde pequeña lo he hecho en alguna parte de mi mente está esa creencia en dios, en un ser que no veo pero que me cuida. Me doy cuenta de que tengo esas esperanzas en mi por haberme programado así para no tener que tomar responsabilidad por mí misma y por mi vida, y por juzgar esas creencias en mi y en los demás como algo estupido, no las he revisado y no me había dado cuenta cómo es que todavía creo en dios, que sigue existiendo en mi imaginación como una programación en mi mente.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma haberme programado para que en situaciones de estrés, de miedo, en momentos donde tengo emociones, donde no veo soluciones, pensar en dios y decir cosas como: oh Dios mío, dios, oh por diosdios ayúdame, ayúdame dios
Me he programado para decir eso y pensar en un dios en momentos de desesperación, para no ver que la solución está en el cambio en mi en el momento.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma haberme programado para tener una polaridad en mi de "querer a un dios" y a la vez "temer a un dios".

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener miedo de
 Dios, un dios que existe en mi imaginación y me doy cuenta de que me he programado para creer en dios porque puedo proyectar en ese dios miedos y esperanzas.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener miedo de la imaginación de que existe un dios en mi imaginación, por temer que se voltee en mi contra, e imaginar que ese dios de mi imaginación se enoja conmigo por estar investigando mi relación con él.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma creer que por haberme programado para creer en dios, ahora nunca voy a dejar de creer en él, sin ver qué puedo decidir quién soy y mediante el perdón a mí misma, caminar mi proceso hacia nacer como la vida, porque me doy cuenta de que por haberme programado para creer en dios no me he dirigido a mí misma ni mi vida por tener esperanzas de ser salvada, ayudada por una fuerza externa a mí y por creer que un Ser tiene planes para mi vida, por tanto, me quedo esperando sin moverme ni hago nada por mí misma.

ShareThis