domingo, 31 de enero de 2016

Día 102. Hace ruidos fuertes, estará enojado?

A veces cuando estoy por casa y mi padre está lavando platos pienso que lo hace con enojo, porque lava rápido y se generan unos ruidos fuertes, a veces muy fuertes, como bruscos, y pienso que es que mi padre está enojado y por eso hace esos ruidos al lavar los platos. Y le añado el pensamiento de un me está culpando por algo y quiere que yo noté que está enojado. Y surge en mi miedo y temblor interno cuando escucho los sonidos que hace con los platos.

A veces no son solo los platos sino también otros objetos que mueve y que suenan fuerte.


También me doy cuenta de que yo hago eso, y que lo estoy proyectando en pensar que mi padre hace eso, pero que yo he hecho eso varias veces y lo sigo haciendo y ahora veo que es que yo lo estoy permitiendo en mí y por eso siento que otros están haciendo eso mismo.


Y esto abre el punto de que tengo que tomar responsabilidad cuando tengo enojo, porque cuando surge la mayoría de las veces lo que hago es participar en ello, en lugar de parar, respirar y cambiar. Estabilizarme y observar lo que surge en mí como esa energía de enojo, qué pensamientos surgen, y en ello tomar dirección propia y no permitir que me dirija la mente.


Y que como no he sabido dirigirme a mí misma como una e igual al enojo, lo que he hecho ha sido crear inestabilidad en mi, en los demás y en mi entorno, al hacer sonidos duros y fuertes, al no parar, respirar y cambiar, al participar en el enojo en mi mente en secreto o al actuar desde el enojo permitiendo que exista como energía que me dirige.


Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma pensar que todos los sonidos que mi padre hace con los objetos es porque está enojado. 

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener paranoia de que mi papá hace sonidos con los objetos por ejemplo cuando lava la loza desde un punto d e partida de enojo y de culparme por algo.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma experimentar energía de miedo cuando mi padre está lavando los platos y la loza, porque hace sonidos fuertes cuando los mueve y pienso que está enojado y por eso hace esos ruidos fuertes, y en ello pensar que me está culpando por algo y por eso está enojado. Me doy cuenta de que es paranoia de la culpa, donde no veo la realidad que es que estoy interpretando los sonidos así, pero veo lo que interpretó creyéndolo como real.

Cuando y como me vea a mí misma interpretando los sonidos que otros hacen cuando lavan loza o cuando mueven objetos, pensando que están enojados y por eso hacen ruidos duros, paro, respiro, y escucho los sonidos sin definirlos e interpretarlos con la mente.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma reflejar en mi padre lo que yo misma hago, pensar que él quiere que yo note su enojo por los sonidos que hace cuando lava la loza que son fuertes y duros. Me doy cuenta de que yo he hecho eso que reflejo en él en esos momentos, y que lo sigo haciendo, cuando muevo cosas duro queriendo que otros noten que yo estoy enojada.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma mover cosas de forma brusca, duro, con fuerza, sin consideración por el objeto o por el sonido que pueda generar, sin tomar responsabilidad por ello, y hacerlo queriendo que otros que están a mi alrededor noten y se den cuenta de que estoy enojada y brava. Me doy cuenta de que hago eso por no haberme dirigido a mí misma en los momentos en que estoy enojada y brava y siento esa energía y en vez de hablarlo en estabilidad y revisarlo y ver las soluciones y tomar las decisiones necesarias para cambiar aquello por lo que estoy enojada, lo que hago es sonidos duros, para generar miedo e inestabilidad en mi, en otros, en mi entorno.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma culpar a mi padre cuando lava platos y hace sonidos fuertes y duros, por pensar que esta haciéndolo así porque está queriendo mostrar su enojo y generar inestabilidad en el entorno. Me doy cuenta de que yo lo he estado haciendo así tal como lo proyecto en el, y que es mi oportunidad de abrir este punto y ver quién soy en él para cambiar.

lunes, 18 de enero de 2016

Día 101. Miedo de hacer cosas. Personaje procrastinador.

Aquí voy a caminar el proceso de ‘Hacer’. 

¿Qué está frenando el que yo complete mis proyectos? que no me centro en lo que tengo que hacer. Y qué impide que lo centre? yo misma.

Tengo dos quizzes el jueves y una entrega, y empiezo a sentir nervios y angustia, aunque aún tengo 3 días, siento que el tiempo acelera, que no consigo ponerme en marcha. Tengo los recuerdos de otras veces en que he tenido entregas y he dejado todo para el final, y volvía a hacerlo en entregas siguientes aún sabiendo qué pasaba: angustia, estrés, cansancio - pero volvía a dejarlo para el final.

Es una personalidad, porque se activan en mí una serie de reacciones como el miedo, una de ellas. Miedo en varias facetas: a entregar el trabajo mal, a que no sea lo que se espera de mí, a que no alcance, a estrenarme, a que algo salga mal, a sacar malas notas. 

Cuando todo tiene una sencilla solución, sencilla y a la vez para esta personalidad de ‘postergación’ es lo más complicado, que es: ponerme a hacer las cosas.

Ok, todo surge cuando tengo que hacer algo, preparo todo a veces o a veces no. Pero, empiezo a ver otras cosas en el internet, y llega la noche y no he hecho o completado mi trabajo, y muchas veces ha sido el día final para conseguir completarlo que me pongo a ello y lo completo, con una carga ya de estrés y cansancio que es un abuso para mi misma y una desconsideración de mi cuerpo físico.

Lo que siento es una resistencia a hacer las cosas, porque no son fáciles de hacer, porque no todo está a la mano y me toca movilizarme, investigar, prueba y error, y muchas veces no sale como yo quiero pero a partir de ahí noto que aprendo para seguir haciendo y que salga cada vez mejor sin menos pruebas y errores sino definitivos.

Es lo mismo que con escribir: es hacerlo, es sentarme y teclear, me ayuda a centrarme y veo unas ganas muy grandes en mi imaginación de caminar día a día mi blog, como si de alguna manera en esa imaginación me separara del momento presente, porque me lleva a un lugar futuro donde no estoy aquí y ahora escribiendo sino que imagino como si hiciera esto que estoy haciendo todos los días y de la misma manera, y eso me separa de la realidad, ya que veo un sentimiento positivo hacia esa imaginación y siento que quiero escribir todos los días, pero lo que no estoy teniendo en cuenta al participar en esa imaginación y energía es que es con eso que no he tenido constancia, porque de alguna manera en mi mente ya está hecho, generada esa energía, y esa imaginación, entonces, por un lado veo que estoy queriendo generar energía positiva al escribir a diario, lo cual es deshonesto conmigo misma porque en mi imaginación está esa idea de que escribo a diario ligado a una energía positiva, por lo que su contrario es que cuando no escribo a diario hay una energía negativa. 


También veo como me separa de la realidad porque de alguna manera pienso como que no tocará moverse y hacer las cosas, que bastará con que existan en la imaginación.

Otro punto es que he hecho esto de postergar porque temo empezar, y cuando empiezo me desconcentro con otras cosas fácilmente.

Bueno, con todo esto, mañana continuaré con el perdón a mí misma, pero empiezo por algunas cosas que vi aquí:

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener miedo de entregar un trabajo mal hecho.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma no darme el tiempo necesario para centrarme en mis trabajos y disfrutar el proceso de hacerlos como una e igual al tiempo, porque me desconcentro cuando empiezo, y también porque en lugar de hacer las cosas me pongo a hacer otras cosas y postergo lo importante.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma no darme la oportunidad de caminar y moverme como una e igual al tiempo que tengo, para hacer trabajos, proyectos, cosas, porque postergo debido a miedos de empezar.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener miedo de hacer cosas como trabajos, proyectos, tareas, desarrollar ideas, por pensar que no voy a hacerlo bien. Veo, entiendo y me doy cuenta de que es haciendo las cosas como por medio de la prueba y error voy sacando los mejores resultados, y que requiero ponerme a hacer las cosas y centrarme y concentrarme en lo que haga para tener resultados.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma no querer ver cómo estoy postergando y sacándole el cuerpo a mis trabajos, proyectos, ideas, por en cambio haber aceptado miedo de que lo que haga no me guste o no me salga bien, o no le guste a los demás.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener miedo de que otros esperen cosas de mi, por temer defraudarlos, en vez de ver que estoy proyectando ese miedo en otros y que yo soy quien pienso eso de mí y temo eso, por eso no me doy si quiera la oportunidad de empezar.

Me comprometo a mí misma a darme la oportunidad de empezar con mis trabajos, proyectos, tareas, ideas, porque así es como obtengo resultados, por medio de empezar, hacer, centrarme en lo que hago y dirigirme en ello en el tiempo que tengo.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma temer que las cosas no sean fáciles de hacer, o que empiece a hacer cosas que tengo que hacer y vea que necesito más materiales o información, y haber creado resistencia a moverme cuando veo que las cosas no son inmediatas.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma haber creado resistencia a hacer las cosas que "tengo que hacer", debido a que he ligado carga negativa a "tener que hacer algo", porque veo que requiere esfuerzo, movimiento, investigación, tiempo, y veo que sobretodo he tenido esas responsabilidades para entregar cosas en colegio, universidad, y que las recompensas no son lo que quisiera es decir son notas y es pasar materias, pero en ello no estoy viendo que la recompensa es muy grande si yo me permito hacer lo que tengo que hacer siendo la directora de mi vida, porque aprendo cosas, mejoro quién soy y lo que hago y con ese punto de partida de unidad e igualdad con el sistema de educación que hay ahora de dar entregas y recibir notas me muevo como una e igual al sistema y me apoyo en esta vida para conseguir lo mejor para mí.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma creer que con imaginar las cosas, así ya tengo casi todo hecho, sin ver que estoy dejando de lado el de hecho hacer las cosas.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma haber creado energía positiva cuando imagino que hago algo con constancia y perseverancia, como escribir por ejemplo o dibujar o aprender idiomas o instrumentos, o hacer ejercicio, sin ver que así me estoy separando de la realidad porque esa energía positiva solo existe en mi mente y no es real, y por tanto veo que he creado resistencia a de hecho hacer las cosas porque temo no tener esa energía positiva que imagino que tendría si fuera perseverante y constante.

domingo, 17 de enero de 2016

Día 100. Cuerpo como uno e igual

Me ha costado llegar a este día. No he tenido la suficiente perseverancia para caminar mi blog día a día.Pero quiero hacerlo, quiero escribir todos los días!!

Algo que veo que se me ha complicado ha sido una continuidad en caminar un punto. Como he visto tantas cosas abrirse, sobretodo al principio, escribía de muchas cosas a la vez, y así no veía que llegara a aclarar las cosas para mí.

Sin embargo, a medida que he caminado este proceso escribiendo, compartiendo, hablando, veo que he conseguido mejorar un poquito en por ejemplo eso de escribir sobre algo en específico hasta tener claro cómo solucionarlo, y qué estoy permitiendo que exista al vivir de cierta manera.

Que me está limitando para completar mis trabajos, tareas, proyectos? Una de esas cosas es la petrificación, me veo con miedo de moverme, de andar hacia adelante, de continuar. Me veo quieta pero inestable, porque es como si me parara en arenas movedizas donde lo que se mueve bajo mis pies es el tiempo y yo estoy en un estado de no poder movilizarme.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma inmovilizarme y no completar mis trabajos, tareas, proyectos, deberes, por sentirme estancada y sentir que tengo mucho que hacer y podría empezar por cualquier cosa, pero sentirme físicamente estancada porque siento que mi cuerpo no sabe moverse, sin ver que no estoy moviéndome como una e igual a mi cuerpo.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma participar en felicidad energética de estar sola en casa porque tengo tiempo para hacer mis cosas, y en ello, quedarme petrificada de miedo de estar esperando el momento en que ya no estaré sola, y estar preparada por si llega alguien en cualquier momento y creer que tengo que mostrarme como una persona organizada, quieta, es decir, que si llega alguien no note que yo haya bailado o sudado o hecho ejercicio, o hecho perdón a mí misma en voz alta, o que haya estado oyendo música, o pintando, o dibujando, o moviendo las cosas de un sitio a otro. Sin ver que ahí me estoy produciendo un estado físico de estrés por pensar que tengo que mostrarme de determinada manera ante los demás, como alguien muy tranquilo, juzgando mi cuerpo y el sudor, juzgando mis movimientos físicos y juzgando como uso las cosas del entorno, ya que veo que me he separado de lo físico y que tengo paranoia de que otros vean que me muevo y hago cosas físicas con mi cuerpo.

Me comprometo a mí misma a moverme en lo físico con todo lo que quiera y tenga que hacer que sea lo mejor para mí y para el mundo, como por ejemplo si quiero bailar, me muevo para bailar, así esté sola, acompañada, o sola pero que sepa que alguien va a llegar. Como cuando quiera o tenga que tocar guitarra, pintar, dibujar, cantar, perdonarme a mí misma, escribir, mover los objetos de un lado para otro, expresarme en lo físico y con los objetos del entorno, lo hago apoyándome del respiro para trascender la resistencia y el miedo y la paranoia de hacer cosas con mi cuerpo.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener miedo de mover mi cuerpo en mi entorno y cerca a personas por temer que mi cuerpo y los olores y sonidos que hago generen en los demás reacciones mentales, como emociones, sentimientos, deseos, miedos, pensamientos, ideas, etc.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma participar en miedo de que otros piensen que soy bonita físicamente, por temer gustarles, sobretodo a personas como familiares o personas mayores, creyendo que debo mostrarme poco atractiva para evitar que otros sientan deseos. Me doy cuenta de que soy yo creando ese miedo por haber permitido esos pensamientos dentro de mí cuando miro imágenes ya sea mi imagen o imágenes de otros, con lo que:

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener pensamientos de deseo hacia imágenes de otros y hacia mi imagen.

Así mismo, me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma querer esconder mi cuerpo de los demás para no generar reacciones en los demás, sin ver que soy yo quien generó esas reacciones en mí y quien temo ver esas reacciones, lo cual veo que estoy proyectando en otros para no tener que encarar mi responsabilidad para yo misma ver las reacciones que tengo yo, hacia mi cuerpo, hacia mi imagen, hacia mi movimiento, hacia mi.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma tener reacciones hacia mi cuerpo cuando: suda, cuando tengo líquidos saliendo por mi nariz, orejas, poros, cuando mi cuerpo huele, cuando mi cuerpo hace sonidos, cuando mi cuerpo se ve de ciertas maneras ante el espejo, y me doy cuenta de que no me he perdonado a mí misma aún por eso y por las memorias que tengo de momentos en que he juzgado a mi cuerpo, y que he proyectado en otros esas reacciones que he tenido.


Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma juzgar y culpar a personas que me rodean por como yo tengo reacciones hacia mí misma, hacia mi cuerpo, y pensar que ellos son quienes tienen esas reacciones acerca de mi, en lugar de en honestidad conmigo misma ver que yo he creado esas reacciones acerca de mí y hacia mi cuerpo y hacia quién soy, y por tanto,

Me comprometo a mí misma a tomar responsabilidad por las reacciones que tengo hacia mí misma y hacia mi cuerpo en lugar de proyectar esas reacciones en los que me rodean.

Me perdono a mí misma por aceptar y permitirme a mí misma juzgar mi cuerpo cuando genera fluidos, olores y sonidos, por tener reacciones de miedo a que dirán los demás de mí, y por haber permitido el pensamiento de "qué asco" ante esos fluidos, olores y sonidos de mi cuerpo.

Me comprometo a mí misma a agradecer a mi cuerpo como uno e igual a mí que estoy aquí y tengo esta vida para corregirme a mí misma y tomar responsabilidad.

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