jueves, 29 de noviembre de 2012

Día 70. Conflicto interno mental y físico - primera revisión


Una de clase dejó de hablarme de repente.
Qué vi de mí?
malicia, por dentro.
Pensamientos de: es mala. se resiste. etc-

Lo mismo con mi madre. Como se resiste a desteni y a oír tan sólo a alguien mencionar la palabra Desteni, luego se queda en silencio, como en clase de escultura que es en silencio mucho tiempo y veo dentro de mí este conflicto mental continuo y constate moviéndose, respiro con dificultad, mi cuerpo se pone muy tieso, me asustan los sonidos, tengo emociones en el pecho.


Pienso con malicia, con rencor, deseando fatalidades a todos, pensando que estoy jodida, culpando.


Esto no me ha permitido para nada ver el aquí momento actual, ni a las personas, ahora veo quién soy y quién me he permitido ser al participar en estos choques conflictivos dentro de mí.


Con mi pareja hoy también tuve conflicto interno mental. Como he dicho "me agarra" todo el cuerpo, no hablaba, estábamos al teléfono pero yo no hablaba, esto ya me ha pasado varias veces. Si fuera otra persona hablaría, es decir, quién se queda callado en el teléfono y serio? será porque he añadido a mi pareja una idea de que es una persona querida y por tanto puedo sacar mis emociones cuando estoy con él o hablo con él?

Esto es querer esconderme a mi misma en una relación y ser dirigida por las emociones. Porque desde luego estoy para apoyarme y con mi pareja, por tanto, en ese momento que me veía así callada al telf vi que estaba participando en un personaje de seriedad que he venido creando cuando veo el chat mental unido a pensamientos etc y este chat viene con todo este cuerpo emocional y me quedo en silencio y seria, luego, el chat mental también es malicioso, y desconsiderado. Y yo busco cómo salir de ahí pero está engranado y me cuesta incluso moverme, o cambiar mi mirada de sitio.
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Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear el conflicto interno mental cuando las personas no me hablan, donde empiezo a participar en este personaje que he creado de: estoy jodida por culpa de los demás, así que voy a desencadenar fatalidades para los demás en mi mente. En lugar de ver que todo y cuanto pienso está ya creando mi realidad, y no es en ningún caso lo mejor para mí ni para todos.



Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma limitarme cuando alguien no me habla, por hacer en ese momento que surja el conflicto interno mental con Chat mental y conversaciones internas y donde genero malicia por dentro, en lugar de ver esa reacción automática por lo que es y ver de qué manera estoy yo creando esto también, y cómo yo lo estoy haciendo a otros, el no participar como una e igual a otros, y el elegir el ego ante la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar que las personas que no me hablan son malas, en lugar de ver que así estoy creando separación con las personas que no me hablan, limitándome por empezar a pensar y a participar en Chat mental en lugar de estar aquí atenta en mi realidad física.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma reaccionar ante los movimientos de las personas cuando estoy en este personaje de malicia, donde participo en el Chat mental y en las conversaciones internas de empezar a ver a los demás como los malos y a mí como la víctima y entiendo que el reaccionar ante los movimientos de los demás implica que ya no estoy aquí como el respiro participando como una e igual a mi realidad.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma participar en el Chat mental de malicia cuando hay un “ambiente de silencio” en mi entorno, en lugar de respirar y no aceptar nada menos que la vida.

Cuando y como me vea a mi misma en una situación de silencio y en una ambiente silencioso donde las personas no me hablen, y vea que empiezo a tener Chat mental acerca de los demás y su comportamiento, y de cómo me veo como una víctima de mi propia mente y de los demás, paro y respiro.
Entiendo que creé esta reacción por miedo al silencio, miedo a ser rechazada por los demás y miedo a no existir como energía, donde no me he permitido ver que soy una e igual al silencio y no me he permitido ver que soy una e igual a los demás.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que soy víctima de mi mente y de los demás, ya que cuando no me hablan, veo que creé esta reacción automática de comenzar el Chat mental malicioso, y pensamientos de enojo, rabia, frustración, ira, miedo, tristeza, angustia, temor, etc. y así, estoy siendo víctima de mis propios pensamientos, y mi mente, y culpando a los demás por sentirme víctima de mi mente, porque no me hablen ni interactúen conmigo, creyendo que por las personas no hacer esto, yo voy a sufrir y a entrar en esta reacción, en lugar de respirar y darme cuenta de que puedo detener esta reacción y dirigirme como lo mejor para mí y para todos en todo momento.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creerme los pensamientos cuando estoy en una situación de silencio y donde los demás no me están hablando ni yo a ellos, y percibir que no les agrado, que son malos y que me están dejando “morir”, en lugar de ver el abuso en eso, ya que así estoy aceptando ser esclava de la actitud de los demás hacia mí o hacia ellos mismos, de sus comportamientos, y no viendo que soy responsable por mí misma y por todo y cuanto existe y que al esclavizarme a la mente de los demás estoy limitándome completamente, y al decir que me están dejando morir, soy yo como la energía que he creado temiendo morir, en lugar de respirar y devolver esa energía a la tierra.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haberme quedado callada cuando estaba hablando con mi pareja por teléfono hoy, por pensar que él estaba siendo conflictivo y que estaba siendo deliberado en su elección de las palabras que decía, haciendo que yo reaccionara, sin ver que yo misma estaba participando en esas reacciones y creándolas por no querer moverme como una e igual al respiro y tomar mi poder de vuelta, sino por estar en cambio permitiéndome confiar en la mente y así terminando inmovilizada y dirigida por el Chat mental donde ni siquiera podía hablar y tener una conversación efectiva.

Cuando y como me vea a mi misma no teniendo comunicaciones efectivas con mi pareja o con las personas debido al Chat mental, paro y respiro. Me doy cuenta de que el chat mental no es real, pero es quien he permitido ser, por tanto, lo reviso objetivamente y detengo la aceptación de ser dirigida por mi mente.

Me comprometo a mi misma a detener el personaje malicioso cuando estoy en situaciones de silencio, donde no me habla la gente ni yo a ellos, ya que entiendo que al participar en este personaje, me estoy esclavizando a la mente, y estoy limitando mi participación efectiva en la realidad física por estar viéndome como una víctima de mi mente y de los demás.

Me comprometo a mi misma a moverme cuando tenga conflicto interno, y a detenerlo revisando cada punto de cómo lo creé, por medí ode escribir, el perdón a mi misma y las correcciones.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Día 69. Pensamientos como Desconcentración. Supresiones. Lo siniestro.



Lo siniestro, lo sublime? lo oculto, las vísceras, lo oscuro, lo abominable.
Leyendo sobre las teorías de Freud de lo siniestro y algunas otras, he pensado muchas cosas...

Pensado en lo oculto y todo lo que se ha llegado a ocultar hasta tremendo punto ahora, donde a veces lo que experimento ahora es muy siniestro, lo que observo, las reacciones de unos a otros y cómo "se suprimen" o nos suprimimos unos a otros, cómo al tocarme la cara también noto cierto punto de supresión.


Esto de tocarme la cara, lo hago cuando estoy participando en alguna memoria, y empiezo a pensar en esa memoria, mientras me rasco la cara.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tocarme la cara para participar en un punto de suprimir lo que estoy haciendo y suprimirme y participar en la mente pensando en cosas del pasado o en situaciones que he vivido, en lugar de mantenerme aquí como el respiro y detener la supresión.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma rascarme la cara cuando las cosas no me están saliendo de la manera como quiero, dirigidas por mi misma, sino que me esté tardando, desconcentrando y siendo dirigida por la mente, entonces rascarme donde incluso llego a lastimar la piel de mi cara, sobretodo por la deshonestidad conmigo misma de rascarme partiendo de la desconcentración de mi misma para ir hacia la energía de: "no sé cómo continuar, me está saliendo mal", etc.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma rascarme la espalda partiendo del pensamiento de: "lo que hago no lo entiendo, en lugar de respirar y escribir y chequear lo que no quiero encarar.


También lo noto en la cabeza, cuando me rasca la cabeza, me pica, me rasco, pero muchas veces surgen esas rasquiñas muy repentinamente.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma rascarme la cabeza para suprimir el momento actual porque me pique sin ver cómo surgió esa piquiña.



Me perdono a mi misma temer que me hagan castings de la voz y que me digan que no sirve.


me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar en escribir un blog solo por pasar del paso por tener sueño y que sea tarde.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tener resistencias a cantar en público por pensar que no tengo suficiente flow, y que me falta llegar a un nivel óptimo para poder presentarme en público.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer subirme a un escenario frente a más gente a mostrar mi voz y mis movimientos físicos, por pensar que son muy fuertes, violentos, agresivos, y pensar que busco suprimir a la gente y temer que esto se vea, en lugar de ver que soy yo quien estoy percibiendo esto.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma permitir que el tiempo se pase para que cuando se haga tarde yo diga: ok, ya es tarde, ya no tengo tiempo de escribir ni revisarme apropiadamente sino como una chapuza un poquito. En lugar de respirar y caminar momento a momento como una e igual al tiempo.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma no querer ver lo que estoy haciendo y lo que tengo que hacer y hacerlo.


Me comprometo a mi misma a detener las desconcentraciones que me he creado para no encararme a mi misma.


Me comprometo a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber creado muchas personalidades y cambiar conflictivamente de una a otra.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar en la muerte como una solución a no encararme a mi misma, y ver que de ahí ha surgido incluso todo lo que he creado como desconcentración que es todo por no encararme a mi misma aquí como el respiro, sino buscar las maneras de desconcentrarme, ya fuera en el pasado con relaciones, con televisión, con la mente y los pensamientos, incluso pensando en hacer daño a otros.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tardar en mi proceso por desconcentrarme continuamente.


Cuando y como me vea a mi misma desconcentrándome de lo que escribo, de lo que reviso y del proceso, paro y respiro. Me doy cuenta de que he creado estas desconcentraciones por creer que es más fácil pensar y participar en la mente. Y por no querer encararme a mi y lo que he creado. Me permito respirar y mantenerme aquí como el respiro entendiendo que lo que surge de la mente no es de confiar, por lo tanto, detengo el escuchar a la mente y los pensamientos y me centro en el respiro.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber buscado todas las maneras de molestarme, joderme y hacerme daño, para no centrarme aquí como una e igual al respiro.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear el patrón de manipularme con pensamientos sobre lo que he creado y hecho.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Día 68. Dolor de garganta y cuello por no expresarme



He venido experimentando hace un tiempo ya cierta incomodidad en mi garganta por dentro, hoy ya dije: es un punto que necesito revisar. Estaba en clase hablando con una compañera, hablaba bajo porque no quería que los demás supieran todo lo que decía, pero es clase de pintura con lo cual no era teórica de estar escuchando un profesor sin o de pintar, y yo estaba a su lado hablando, había gente alrededor y había bastante silencio.

Lo que vi que ocurrió fue que sentía como si escondiera mi voz, y noté dolor por dentro, era una tensión, sentía los músculos de la garganta recogidos, cerrados, la garganta como incómoda, y los músculos alrededor también.


Recuerdo ahora cuando empecé con mi pareja, que estaba empezando con él, y cuando hablábamos mi cuello lo ponía muy rígido, cuando hablaba con él notaba que mi cuello estaba tensionado, y la garganta por dentro también, era como que quería mantener una actitud o una especie de personalidad y al hacerlo forzara mi cuerpo de esta manera ciertamente incómoda.


También puede influir el hecho de que cuando empezara con el proceso de desteni aún no entendiera bien cómo respirar, y lo hiciera de una manera que no era del mejor beneficio para mí porque estaba a veces forzando el respiro para no "caer en la mente" que en ese entonces lo entendía como un constante esfuerzo por no pensar, que se tornó en resistencia a pensar, con lo cual fue resistencia a ver mis pensamientos, ver lo que me he permitido ser y ver lo que he creado, etc.


Así, una consecuencia funesta, lol en muchos sentidos, recomiendo que cuando se respire se haga de manera que uno se revise dentro de uno, que mire hacia adentro, en realidad cómo está, que sea honesto consigo mismo, en lugar de negar qué es lo que experimenta.


Lo que encuentro muy útil es que cuando veo que tengo energía por dentro, en mi pecho o estómago, sé que es una personalidad en la que estoy participando, entonces tomo esa energía con el respiro, la llevo hacia mi pecho, o si está en mi estómago en mi estómago, respiro allí, hacia ahí, y luego suelto esa energía con el respiro hacia afuera, la dejo ir. Y así detengo mi participación en esa energía, es cool.


Si es un pensamiento, pues se mira para adentro y se corrige, se detiene la participación en ese pensamiento.


Continúo con el dolor de garganta, se torna incómodo ya hablar. Si miro el pasado reciente, veo que me he suprimido mucho. Y que en el constante conflicto que he experimentado, por ejemplo ahora con las reacciones de mi madre hacia desteni, donde el conflicto en la casa se volvió casi continuo, noté que me dolía el cuerpo y la garganta a veces.


También, cuando lloro, lloraba o he llorado, la garganta me apretaba mucho, se cerraba, me dolía.


Otro recuerdo que surge es cuando salía con unas personas que cantaban en la calle, y me decían que cantara, pero yo no lo hacía, porque participé en miedo a sacar la voz. Entonces recuerdo un día específico en el cual no canté, y al no hacerlo pero estar constantemente queriendo hacerlo y mirando a ver cómo lo hacía, luego el dolor en mi garganta empezó, y me empezó a doler de repente, mucho. Y lloré, y me dolía más, como si me apretara por dentro.


Qué experimento con esto? miedo, a que mi garganta se dañe, a que no pueda hablar, a que siga así y me incomode hablar o que no pueda cantar.


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Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tener miedo de que las personas escuchen mi voz, por pensar que van a juzgar la manera como me expreso, en lugar de detener esos juicios yo misma y permitirme expresarme sin importar las reacciones de otros.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que lo mejor para todos es cuando permito que los demás con sus reacciones dirijan y controlen la vida, en lugar de ver que no me he permitido así expresarme por estar pensando que los demás van a reaccionar y temer eso, en lugar de respirar y mantenerme aquí siendo honesta conmigo misma expresándome sin detenerme ni limitarme ni temer que otros me griten, o se enojen, o me digan que me calle, o me miren de ciertas maneras que he definido como negativas.

Cuando y como me vea a mi misma suprimiendo mi voz en el momento de hablar, paro y respiro. Veo que al tratar de suprimirla estoy partiendo del miedo a las reacciones a los demás, con lo cual estoy temiendo de hecho mis propias reacciones ante las reacciones de los demás, entonces, paro, respiro y me mantengo aquí y me permito expresarme y hablar, sin acallar mi voz o tratar de hablar bajo incluso lastimando mi garganta. Me doy cuenta de que al no permitirme expresarme estoy dando poder a la mente para que me dirija y dirija el momento en lugar de ser yo la autora de mi vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma culpar a mi madre porque me haya dicho muchas veces: cállate. Y creer que por eso ahora estoy afectada de la garganta y que por eso siendo incomodidad en mis músculos del cuello y de la garganta, creyendo que al ella haber tenido reacciones a lo que yo decía, entonces eso hizo que yo tratara de suprimirme y suprimiera lo que decía, sin tener en cuenta que al culparla no estoy tomando responsabilidad por mí misma, ni viendo qué de lo que he dicho o hecho no ha sido en beneficio mío y de todos, y por tanto, corregirme.

Cuando y como me vea a mi misma culpando a los demás porque me digan que me calle, o me lo expresen o no me miren o no me hablen simplemente e interpretarlo como un: cállate, paro y respiro. Me doy cuenta de que al culpar a los demás no estoy tomando responsabilidad por mí misma y no queriendo hablar como una expresión de mi misma, sino en cambio buscando suprimir mi expresión. En cambio, me permito hablar, expresarme, o estar en silencio en honestidad conmigo misma aquí como el respiro.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear tensión por conflicto de cuando estoy en silencio y mi mente está en movimiento, por creer en el Chat mental y las conversaciones internas, creyendo que son reales e importantes y que lo que escucho de ellas tengo que decirlo, y buscar expresarlo y al experimentar el choque de ver que no son reales que no son lo mejor para todos, he creado conflicto interno, en lugar de mantenerme aquí como el respiro y no guiarme por el Chat mental o las conversaciones internas, o el conflicto de no saber si hablar o no, también de buscar acallar ese Chat mental y como no he sabido hasta ahora cómo trabajar con ello y como detenerlo, he creado el patrón de al escuchar el Chat mental tensionar mi cuerpo, sin consideración hacia la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer que me escuchen la voz todos y que se me oiga por todos, incluso sin revisar lo que digo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer hablar y que me escuchen cuando siento que no me están entendiendo o poniendo atención, sin ver por qué no me están poniendo atención o escuchando, para corregirme y mantenerme honesta conmigo misma en lugar de crear conflicto interno y chocque y tensión muscular al suprimir lo que tengo que decir o quiero decir, donde el Chat mental dice que lo diga pero no lo digo y creo resistencia al Chat mental, porque veo que no es lo mejor para mí ni para todos, sin embargo está el conflicto de ver que tengo que decir cosas que si sirvan, por tanto:

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma esconder mi voz para que no se escuche, y así estar lastimando mi garganta.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma ligar la idea de hablar bajo con la idea de miedo por tanto crear conflicto dentro al hablar bajo pensando que si hablo bajo es por miedo, en lugar de hablar bajo como una expresión de mi misma en el momento entendiendo que puedo modular mi voz y no partir del miedo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma partir del miedo al hablar, o al no hablar, o al hablar en voz baja, en lugar de apoyarme como una e igual a mi garganta, mis cuerdas vocales y los músculos de mi cuello para expresarme como lo mejor para mí y la vida.

Me comprometo a mi misma a expresar lo que tengo que decir que veo que es lo mejor para mí y para todos, y cuando vea que lo mejor para mí y para todos sea estar en silencio, estoy en silencio como el respiro sin aceptar movimientos dentro o tensiones musculares o miedos de que no me escuchen o que no me pongan atención o que no me entiendan o que se resistan a mí, ya que veo que eso parte del ego, y del miedo a morir como ego.

Me comprometo a mi misma a detener el abuso a lo físico como tensión muscular en el cuello y en la garganta a través de escribir y caminar el perdón a mi misma y corregirme para limpiarme.

Continuaré revisando los puntos escritos al principio mañana.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Día 67. Miedo a tener piernas de gallina... juicios y separación.




Los juicios son otra forma de la mente de crear separación con los demás, con lo físico, el cuerpo de uno, se separa del mundo, aferrándose a ideas y creencias.



Otra "crítica" que recibí cuando era pequeña, por ahí a los 10 años fue que, según una amiga, unas niñas del colegio dijeron:
Laura tiene piernas de gallina.

Esto lo tomé como personal... no entendía cómo yo podía tener piernas de gallina. O cómo eran las piernas de gallina. O cómo alguien tenía piernas de gallina. Al darle vueltas tomé como conclusión el pensamiento de: no tengo piernas bien hechas, porque no parecen de humano o persona normal, sino de gallina, quizás porque me paro extraño, o camino raro... ¿?


Esto lo dijeron unas personas con las que no me llevaba "bien" en el sentido de ser amigas y hablar, sino más bien, estábamos casi siempre aparte, yo no les hablaba ni ellas a mí. Se habían burlado de mí alguna vez, y también me sentía rechazada por ellas, pero no me acercaba a hablarles no recuerdo demasiado pero, casi nunca.


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Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma separarme de mis piernas al pensar que no están bien hechas, no entendiendo que creé esta separación con mi cuerpo físico por crear los pensamientos y creerlos, donde no he tenido en cuenta mis piernas como unas e iguales a mí como a la vida, sino en cambio, las he usado para dirigirme según el interés personal no considerando todo por igual.


Cuando y como me vea a mi misma juzgando mis piernas por pensar que no están bien hechas, paro y respiro. Me doy cuenta de que son parte de la tierra y me apoyan y ayudan para trasportarme donde sea necesario ir, y entiendo que al haberme separado de ellas por juzgarlas, he abusado de mi propio cuerpo por creer y crear los pensamientos, alimentando la mente a partir de juzgar mi cuerpo. Entonces, me permito caminar una e igual a mis piernas y trascender los juicios de que he creado acerca de mis piernas y de todo lo físico.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma juzgar mis piernas y mi cuerpo para alimentar la mente con energía a partir de participar en pensamientos de juicios donde me he separado de mi propio cuerpo y de lo físico, incluso de mi mente, al permitir que tenga autoridad con decisiones que no considera a todo por igual.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haberme tomado como personal que me dijeran de pequeña que mis piernas parecen de gallina, y relacionar esto al pensamiento de que están mal hechas, no son como deberían ser y no son aceptables. En lugar de respirar y mantenerme aquí como la honestidad conmigo misma, no aceptando nada menos que la vida, entendiendo que al participar en estos pensamientos creé separación conmigo misma.

Cuando y como me vea a mi misma tomando como personal lo que otras personas digan acerca de mi cuerpo, paro y respiro. Me doy cuenta de que no soy las críticas ni los juicios que escucho fuera o dentro de mí. Entiendo que la mente busca distraerme de la vida y de realizarme como una e igual a todo y cuanto existe. Por tanto, me comprometo a mi misma a detener toda distracción de la realidad que sea en forma de juicio, pensamiento, idea o creencia, y a revisar cómo me programé y cómo me separé de mí misma y de todo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que mis piernas simbolizan el miedo, porque me hayan dicho que tengo piernas de gallina, no viendo que esto es una idea y creencia, ya que las gallinas son animales como uno e igual a mí, seres vivos y que toda idea o símbolo que se le haya puesto a la palabra ‘gallina’ o al animal, es una creación de la mente que ha creado separación por sentirse superior que el resto de los seres de la Tierra, en lugar de ver que todo lo que se ve o percibe ver, es un reflejo de lo que existe dentro, por tanto el miedo que se cree que simbolizan las gallinas y la palabra gallina al ligarla a la palabra ‘miedo’, es un reflejo de los humanos y lo que hemos permitido.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar que lo que dicen los demás acerca de mi cuerpo es real y creer que soy inaceptable físicamente por pensar que algunas partes de mi cuerpo parecen inferiores a las partes del cuerpo de otras personas, en lugar de ver que esa separación la creé en mi mente y no es real.

Me comprometo a mi misma a detener la separación que he creado al creerme inferior a los demás físicamente, por ver que mi cuerpo es distinto de los cuerpos de los demás, y por haber creído que existen cuerpos superiores a otros, creando polaridad y saltando de un extremo al otro. Entiendo que jamás he vivido por estar distraída en pensamientos, por tanto, me comprometo a mi misma a nacer como la vida a través de caminar mi proceso de perdón a mí misma.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma juzgar a las gallinas y pensar que son feas y que sus piernas son feas, creando separación con las gallinas y creando la polaridad de fealdad y belleza, en lugar de respirar y mantenerme aquí en honestidad conmigo misma.

martes, 20 de noviembre de 2012

Dia 66. Juicios a mi cuerpo - incomodidad por pensar que soy pequeña?



Las criticas de las personas hacia mi cuerpo, que me he tomado como personales durante mi vida:

Empezaré por una de hoy, donde estaba con mi abuelo y midiéndose chaquetas mi abuela y dice mi abuelo: esa te queda pequeña, esa es como para Laura.

Lo tomé como algo negativo, malo y que me tomé como personal. Le dije luego de 4 segundos: a ti te quedaría bien.
Como diciendole a él el insulto de vuelta, como si ser pequeño o que a uno le digan pequeño fuera un insulto. Y también, porqué insultos? por qué he permitido crear los insultos?


Luego hice perdón a mi misma apartándome un poco, en voz alta. Tenia la sensación de que estaba completamente poniéndome incómoda. Me sentía frustrada por no poder cambiar mi cuerpo, agrandarlo más, crecer más, y sobretodo sentía que mi cuerpo me empezaba a molestar por dentro en el sentido de que respiraba y no sabía exactamente como estaba creando esta experiencia de estar incomoda, con nervios, enojo y respiraba pero la angustia estaba presente.

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Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear los insultos en mí y en el mundo, donde al tomarme como personal las cosas que dicen los demás o lo que oigo en mi chat mental, lo experimento como un insulto, y pienso que debo experimentar incomodidad física, dolor, tensión, tristeza y decepción de los demás.

Cuando y como me vea a mi misma creando los insultos dentro de mí, paro y respiro, pues me di cuenta de que los insultos son procesos de crítica y juicio hacia uno mismo que se basan en una idea, por tanto al tomarlo como personal o vivirlo como algo negativo el que otra persona me diga algo, es porque me definí según eso y lo estoy usando para generar energía. En cambio, veo objetivamente mi mente y reviso los puntos que he experimentado como insultos.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma sentir frustración por no tener el cuerpo mucho mas grande y grueso.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma sentir frustracion y tristeza por no haber crecido mas fisicamente, y crear la experiencia de tristeza y enojo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma sentir frustracion por mi cuerpo por no tenerlo más grande, y crear una experiencia de incomodidad dentro de mi, un malestar general y una sensación de ruptura en mi pecho, sintiendo que me lastimo, no viendo que es por haber creado el deseo de ser mas grande por pensar que así son las mujeres de verdad, que así por tanto estaría realizada y feliz, y no tendría esta experiencia de agobio cuando me situo junto a personas que sean muy grandes y altas por haber participado en la comparacion con los demás y el chat mental de que las personas mas grades y altas son superiores a las pequeñas y delgadas, en lugar de darme cuenta de que así estoy creando la separación y guiándome por ideas y prejuicios.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tomar como personal que las personas me digan que soy pequeña y que me quedarían bien las prendas pequeñas.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar que tener el cuerpo pequeño y delgado es algo malo por creer que así no conseguire tanto dinero en mi vida o tanto exito, fama, amor, sexo, trabajo, experiencias y posibilidades como una persona alta y grande de cuerpo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer hacer sentir mal a los demás cuando me experimento yo mal dentro por creer que no soy como creo que debería ser.

Cuando y como me vea a mi misma tomando como personal lo que las personas dicen de mí, paro y respiro. Me doy cuenta de que soy yo quien he permitido tomarlo como personal por participar en el chat mental de que no soy lo suficientemente perfecta.

Me comprometo a mi misma a apoyar mi cuerpo como uno e igual a mí deteniendo los sistemas que he creado de juzgar mi cuerpo y mi apariencia por ideas de que no soy lo suficientemente perfecta como creo que debería ser.


Me comprometo a mi misma a detener el abuso que he creado en mí donde experimento absoluta incomodidad, tensión, y emociones por haber participado en juzgarme y en chat mental de cómo debería yo ser para encajar en el mundo y poder obtener "beneficios", donde solo estoy queriendo vivir los deseos mentales.


Me comprometo a mi misma a exponer el abuso en pensar que hay personas mejores que otras debido a su estatura y a su grosor.


Me comprometo a mi misma a corregir mi mente por haber creado las ideas de que debería ser más alta, más gruesa, y que por no serlo, he de sentir frustración y tristeza, porque estoy abusando de mi cuerpo físico para crear una experiencia energética negativa y alimentar la mente.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Día 65. Olvidando los compromisos conmigo misma



Me di cuenta hoy de lo mucho que uno olvida.
Olvida lo que ha hecho, olvida lo que ha ocurrido.
Esto genera una continuidad de meteduras de pata, si veo por ejemplo lo que he venido haciendo que no ha servido en muchas ocasiones, como por ejemplo echarme para a trás durante un día y esperar que el tiempo pase, y no hacer nada de apoyo para mí, ver que eso no me sirve, debo tomar acción y movimiento propio para hacer lo que más me beneficie para volver a esta realidad física en lugar de quedarme en la sensación de: cool, todo está ok, estoy bien, etc.
Porque no todo está bien, al contrario. Nada está ok. Y es mi responsabilidad investigarme con constancia día a día, escribir, y detener la participación en la mente y en la inestabilidad de los pensamientos.

Un evento en el cual vi eso, fue esta mañana al despertarme. Me vi metiéndome en la cama para 10 minutos más de cobijas, y cuando me volvió a sonar el despertador, me dio "modorra" y me quedé com o1 hora más. 
Ya sé que este tipo de falta de responsabilidad me lleva a estar mucho tiempo en la cama y tener menos tiempo para hacer lo que tengo que hacer. Y ya me he dicho para mi misma en ocasiones anteriores de despertarme inmediatamente suena el reloj. Pero llega ese momento de: ok, todo está bien ,todo está cool, la vida es relajada... y no pasa nada si por hoy descanso un rato más. Donde no decidí como una e igual al momento sino por querer la sensación de la cama y al estar dentro de la cama no tenía dirección propia pues me vi entre dormida y "zombie".

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haberme metido de nuevo a la cama a dormir 10 minutos y no cumplir el compromiso conmigo misma sino quedarme más tiempo por participar en la energía de "zombie" que generé al no moverme a mi misma y pararme de la cama a comenzar el día.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma no aprender del pasado y de las consecuencias que he tenido por no tomar responsabilidad en el momento.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma participar en los mismos hábitos, actitudes y patrones que no me han beneficiado ni a todo por igual ya que surgen de la sensación de que todo va bien y por tanto, no es necesario tomar responsabilidad, cuando esto es total falta de dirección y movimiento propios.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma cegarme con la idea de que no hace falta que me mueva ni que haga cosas sino que el día puede pasar sin que yo haga nada por mí y por el mundo, ya que entiendo que al permitir esto estoy dejando pasar muchos respiros y creando más consecuencias acumuladas en lugar de encararme en cada respiro y moverme para crear un cambio en mí realmente.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Día 64. Deteniendo las resistencias a hacer ejercicio físico.




Mis músculos un poco caídos los noto, sobre todo de los brazotos.
Medio temblorosos y colgantes.

Mi relación con el ejercicio durante mi vida:
En el colegio no me gustaba, salía con agujetas.
No hacía deportes.

Y luego a los 20 me dio por hacer mucho ejercicio, todos los días, veía videos de baile árabe, de ejercicios, etc, mucho ejercicio empecé a hacer. Pero desde el punto de partida de querer “estar guapa”, y veo cómo eso iba ligado a querer mantener a mi lado a la persona con quien estaba en ese momento.

Hace casi tres años me doy cuenta de que casi no hago ejercicio físico, movimiento físico ponerme a ello, decir: voy a ejercitar mi cuerpo, es importante, estuve un mes en clases de natación, pero poca constancia en hacer ejercicio, lo cual veo importante, estar atenta al cuerpo.
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Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tener resistencias a hacer ejercicio físico.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma ligar la actividad física al pensamiento de que lo hago por ponerme bonita, musculosa, fibrosa, por vanidad y por querer “ser superior” a lo que soy ahora.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber hecho ejercicio físico en el pasado para gustar a los demás, para que pensaran que mi cuerpo es tonificado y trabajado y que me tomo el tiempo para moldearlo, en lugar de ver que la actividad física es un apoyo para mí como una e igual a mi cuerpo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma separarme de mi y de mi cuerpo, al seguir los deseos de gustar a los demás como imagen física y partir de ahí para hacer ejercicio físico, porque estoy así esclavizando mi cuerpo y limitándome a deseos que son en esencia miedo a no gustar ni a ser vista “con buenos ojos”.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma resistirme a hacer ejercicio físico, por pensar que es aburrido, que toma mucho trabajo, que hay que esforzarse mucho, y que no tengo tiempo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma no querer ver el sentido común de hacer ejercicio, que es apoyar mi cuerpo como uno e igual a mí.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que cuando haga ejercicio voy a martirizarme con pensamientos de que lo estoy haciendo por querer gustar a los demás y por querer moldear micuerpo partiendo del miedo. En lugar de respirar y apoyar mi cuerpo físico.

Cuando y como me vea a mi misma temiendo hacer ejercicio por temer ver los pensamientos que surjan, paro y respiro. Entiendo que creé ese miedo a partir de ver mi participación en el pasado en deseos de verme atractiva y por eso haber hecho ejercicio, donde me moví completamente por el deseo y no tuve en cuenta la realidad física como una e igual a mí. Entonces, mediante el respiro, cambio y me ejercito escuchando mi cuerpo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que hacer ejercicio es aburrido ya que requiere de parte de uno movimiento y dirección.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma no querer darme dirección y movimiento a mi misma.

Cuando y como me vea a mi misma no queriendo moverme y darme dirección para realizar actividades físicas, tales como ejercicio físico, y ejercitar mi cuerpo, paro y respiro. Me doy cuenta de que al resistirme a mover mi cuerpo y darme dirección como una e igual a mi cuerpo, estoy aceptando que sea la mente quien dirija, y la energía de “pereza” la que me controle. En cambio, me muevo y me dirijo con el respiro a través de las resistencias.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma ligar al esfuerzo una connotación negativa por haberlo definido así al tener experiencias donde me esforzaba por conseguir algo pero luego no tenía sentido conseguir eso, con lo cual me empecé a esforzar cada vez menos y buscar cada vez más la salida rápida y más fácil, en lugar de realmente entrenarme y entender prácticamente lo que se necesita hacer para conseguir lo mejor para uno como para todos.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que hacer ejercicio físico es aburrido, por haber pensando eso y haberme creído los pensamientos para no tener que moverme ni dirigirme.

Me comprometo a mi misma a hacer ejercicio físico para apoyar mi cuerpo.

Me comprometo a mi misma a detener todas las definiciones que he ligado a hacer ejercicio físico.

Me comprometo a mi misma a esforzarme entendiendo que el esfuerzo es apoyarme en trabajar para conseguir lo mejor para mí y para todos.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Día 63. Sintiendo culpa por lo que he hecho. -Relaciones basadas en miedo.


Despertándome con culpa por lo que pasó ayer. 

La culpa es algo totalmente innecesario y contraproducente.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma participar en la culpa por haber estado poseída por mi propia mente ayer, veo que en cada respiro estoy aquí para encarar esos sistemas que he creado, por eso, me doy cuenta de que la culpa es completamente innecesaria y contraproducente, porque al ver los sucesos desde un punto de partida de culpa, sólo estoy esclavizándome a juicios contra mí, en lugar de ver lo que hice, objetivamente.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma definirme como infiel y deshonesta, y sentir culpa por definirme así porque veo cómo me ha influenciado en las acciones, en los movimientos y en lo que digo, el miedo a que me vean como deshonesta e infiel, por haber comenzado mi relación habiéndole contado a mi pareja que fui infiel en relaciones pasadas y lo deshonesta conmigo misma que he sido, donde en lugar de haber visto objetivamente lo que hice, empecé a participar en culpa hacia mí y hacia el pasado, donde no me paré aquí en cada respiro, y se volvió un punto de manipulación y sabotaje a mi misma el haber hecho esas cosas en el pasado, donde he pensado en varias ocasiones en que estoy condenada a vivir con culpa por el pasado, y no entendiendo que el perdón a mi misma es dejar ir aquello que no es lo mejor para mí ni para la vida. 


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma usar mi relación en pareja para manipularme emocionalmente, y tomar cualquier punto que pueda ver que me altere, para empezar a crear lazos de pensamientos con los cuales me saboteo y manipulo.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber creado un punto en la relación con mi pareja donde está el chat mental de miedo a la infidelidad y miedo a que piense que yo fui infiel o que piense cosas que yo he hecho, permitiendo que la relación se base así en el miedo, en lugar de en apoyo a cambiar, donde he dejado de lado ciertas cosas, como el hecho de revisar lo que he hecho por mi misma y exponerme a mi misma para cambiar, por miedo al chat mental que pueda crear en otros, donde estoy abusando de mí al no permitirme escribir y sacar y ver por mí todo aquello en lo que he participado.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que mi condena es vivir con miedo de que mi pareja sea infiel, y creer que yo debo evitar que eso pase, sin ver que es mi responsabilidad detener el miedo y dirigir mi mente, y entender que ese miedo proviene de experiencias del pasado que no he dejado ir completamente, y que he usado ahora para manipularme y sabotear mis relaciones y mi vida donde mi relación con las personas se vuelve basada en el miedo.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber creado el miedo a las demás personas a quienes vea mi pareja, por pensar que son un peligro para la relación, donde me estoy limitando y poseyendo mentalmente en lugar de ver que es mi responsabilidad apoyarme en el sistema y ser un ejemplo de vida entendiendo que somos uno e igual todos y que las relaciones en el mundo son importantes al igual que crear relaciones de apoyo y que la infidelidad es un punto de temor de la mente que resuena como miedo dentro que debe detenerse como miedo y como hecho, ya que al aceptar la infidelidad dentro y fuera se acepta la deshonestidad con uno y con los demás, con lo cual es simplemente otro punto a cambiar, porque entiendo que temer a la deshonestidad y por ello no querer salir con personas o no querer que la pareja salga con personas, es deshonestidad en sí, porque uno no se está permitiendo cambiar y apoyarse a uno creando confianza como uno mismo.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma experimentar angustia por haber participado en la mente durante varias ocasiones, en lugar de usar cada respiro para cambiar y pararme por lo mejor para mi y para todos.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber creado el ciclo de poseerme con la energía que experimento y luego experimentar culpa con pensamientos constantes acerca de cómo la cagué.

Cuando y como me vea a mi misma teniendo pensamientos de miedo a la infidelidad, paro y respiro. Me doy cuenta de que he creado el pensamiento de que en las relaciones el miedo es aceptable y que toca vivir con miedo, y por haber creído que la infidelidad es una amenaza que tengo que evitar, en lugar de detener mi mente, apoyarme aquí y apoyar a mi pareja como uno e igual a mí.


Cuando y como me vea a mi misma juzgándome por haber tenido relaciones en el pasado donde hubo infidelidad, y definiéndome por eso, paro y respiro. En cambio, reviso quién soy aquí y me corrijo.


Me comprometo a mi misma a detener las experiencias energéticas que he creado.


Me comprometo a mi misma a detener el ciclo de poseerme con las personalidades que he creado y luego sentir culpa por haber actuado bajo "el efecto de la posesión", donde no he cambiado en cada respiro sino que me he guiado por las personalidades, no teniendo en cuenta lo que es mejor para todos.



sábado, 10 de noviembre de 2012

Día 62. Ignorando la vida por la energía


Hoy escribiré también acerca de las relaciones y acerca de cómo me he permitido ignorarme completamente, por participar en reacciones energéticas de personalidades que he creado, revisando el puntos del día de hoy.

El primero, cómo al ver cómo personas del pasado han ido a fiestas y estar durante el día con estos recuerdos surgiendo de cuando yo salía con estas personas pero dejé de hacerlo, y ligué este dejar de salir con ellos a emociones de tristeza y juicios hacia mí.


Y lo segundo, de revisar una reacción energética que tuve hoy con mi pareja, que vino a ver Blade Runner que tengo que verla para clase, y he estado con un trabajo que me ha tomado todo el fin de semana para completar por lo extenso que es donde he tenido que leer Freud, Frankenstein y ver Blade Runner... pero tuve tal posesión mental cuando él llegó que me desconcentré de lo importante, lo que tenía que hacer, lo que estaba haciendo, de la vida! y con el hecho de empezar a hablar desde un pensamiento que tuve que quería aclara, queriendo hablar de esta reacción que tenía dentro en ese momento, participé en un personaje de posesión, donde en sí es poseer, controlar, me controlé como la mente y hablé como si quisiera controlar a mi pareja, por decirle que no quería que saliera a la calle, porque iba a salir con sus amigos, pero sin realmente saber por qué no quería que saliera era sólo una sensación ligada a algunos pensamientos, pero notaba que la sensación y energía estaba en mí que no tenía que ver con ese hecho, que el hecho de que saliera era una excusa para yo estar así, estaba poseída por mi mente en ese instante y viendo objetivamente la mente ahora veo que al hablar de ello no me dirigí y empecé automáticamente a buscar más de esa energía, que aunque respiraba, no estaba de hecho cambiando, sentía y experimentaba nuevos y nuevos puntos que surgían y personalidades que chocaban unas con otras.


Es decir, era como si yo estuviera en una posición donde esperaba que de repente esa energía se detuviera y yo estuviera aquí hablando con mi pareja "normal", pero en lugar de eso, lo que ocurría era que respiraba, pero esta reacción no se iba, mi actitud no cambiaba por sí sola, con lo cual, ya hace falta que yo me mueva, porque es una posesión energética inconsciente, que me ha tomado por completo, mi cuerpo y mi movimiento, y ahora tengo que salir de eso físicamente.


Ok entendiendo eso, lo que veía hoy era que he tomado pensamientos tales como creer que en las parejas se debe experimentar miedo, y tomando eso para poseerme energéticamente y alimentar este personaje de posesión, y luego verme agresiva y con pensamientos de enojo, también producto de ver lo que me estoy haciendo, cuando la solución en sí es ver esto objetivamente y cambiar por completo, moverme para cambiar, cambiar mi actitud y comportamiento.



Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar deliberadamente en personas del pasado, por creer que hay puntos que no he podido solucionar y que me han hecho daño tales como no haber vuelto a hablar con personas del pasado con quienes solía salir, y creer que quedaron puntos sin resolverse, donde al pensar acerca de eso, no resuelvo de hecho nada, sino que genero en mi mente teorías y más pensamientos de lo que ocurrió, en lugar de respirar y mantenerme aquí atenta, ver objetivamente la mente y escribir sobre estos puntos y revisarlos en lugar de ampliar emociones y sentimientos dentro de mí al estar pensando en lo que pasó y en lo que creo que necesita una solución, porque la solución es perdonarme y dejar ir de esta energía que he estado creando con la que me he lastimado y esclavizado al participar en estos pensamientos sin escribirlos ni sacarlos.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma reaccionar con tristeza ante el nombre de mi ex pareja, donde por haberme alejado de él y de las personas que estaban a su alrededor, y haber participado en chat mental acerca de mí y de ellos, las consecuencias las veo ahora en forma de emoción en mi cuerpo físico humano, donde experimento tristeza al saber qué hacen esas personas, al verlos, y experimento incertidumbre por no saber si volver a buscarlos o no.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma reaccionar cuando mi madre menciona personas del pasado con las que yo salía, por creer que quiere molestarme y hacer que yo sienta cosas, sin ver que soy yo quien creé esta personalidad de: temor a que me hablen de personas del pasado por temer sentir emociones, por haber creado de las personas que han pasado por mi vida personajes en mi mente ligados a recuerdos y emociones.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que las personas cuando me hablan de gente del pasado quieren lastimarme o hacerme daño.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber creado la personalidad emocional, donde he tomado todo punto que crea que me puede lastimar como recuerdo o memoria del pasado para alimentar este personaje.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme alimentar el personaje emocional cuando recuerdo momentos del pasado con personas y ver que ahora que me alejé de esas personas esos recuerdos solo existen en mi mente, con lo cual, creé una reacción de resistencia hacia esos recuerdos por el afán de detener la mente, no viendo que es a partir de los recuerdos que veo quién soy, cómo me creé, qué he aceptado, y es a través de mi mente que creo un mapa para ver quién soy y poder perdonarme y dejar ir, desligando las emociones y los sentimientos. Veo y entiendo que tener resistencia a la mente sólo causa más conflicto ya que soy yo resistiéndome a una parte de mi, y permitiendo que tenga control, ya que la resistencia consiste en querer negar la mente y querer suprimirla, para no encararme aquí en cada respiro y trascender la mente.


Me comprometo a mi misma a trascender la mente por medio del respiro en cada momento, a través de encarar mi creación y detener las supresiones.




Punto 2:


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber creado la posesión energética de enojo cuando veo que mi pareja va a salir, por tener chat mental como:

va a ver gente y no voy a estar, puede haber cosas que piense y haga que yo no esté para controlarlo, porque estoy aceptando vivir mis relaciones, sobretodo la relación con mi pareja desde la plataforma del miedo y el deseo, deseo de controlarlo y miedo a perderlo. Entiendo que partiendo de ese punto, no me puedo apoyar ni a mi ni a mi pareja.

Me comprometo a mi misma a detener el deseo de poseer y controla a mi pareja cuando va a salir con sus amigos, porque entiendo que esto surgió a partir del miedo de no participar en esta energía de posesión, donde me vuelvo yo misma la posesión y permito que la mente me posea, y lo veo con las reacciones violentas que surgen, donde el chat mental es de lastimar y hacer daño a los demás, y cuando esta posesión mental surge, es cuando es el momento de respirar y no participar en la mente, y vivir el perdón a mi misma, para que no me dirija la mente ni la posesión mental que yo creé, sino que yo tome responsabilidad por mi como por mi mente y por todo cuanto existe.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma basar mis relaciones en miedo y en deseo.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma reaccionar con miedo a que mi pareja vaya a salir con sus amigos, por haber creado el miedo a las personas y reflejarlo en mi pareja, donde pienso que cuando salga va a tener pensamientos al estar con las personas, y va a ver caras y quizás tenga pensamientos y chat mental, sin ver que cada uno está en su proceso, y que he basado todas mis relaciones en miedo y en deseo.


Cuando y como me vea a mi misma desconcentrándome de lo que es lo mejor para mí, paro y respiro. Me doy cuenta de que al centrarme en cosas que simplemente son de alimento al ego, tales como centrar mi atención en los pensamientos y en el chat mental y la energía, son para que yo no esté aquí apoyándome.


Me perdono a  mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haberme poseído energéticamente cuando mi pareja  me dijo que iba a salir con sus amigos, y haber creado esta energía de posesión con la que me poseo y quiero poseer a los demás por medio de poseerme a mí, donde experimento que me torno seria, enojada y el chat mental se empieza a volver violento y agresivo, donde cualquier movimiento es usado con una excusa para ser agresiva. Me doy cuenta de las consecuencias que tiene esta energía y el que yo participe en esto, en donde no me considero ni a los demás, y donde no estoy tomando responsabilidad en cada respiro por detener esta personalidad,

Así,
cuando y como me vea a mi misma participando en la energía de posesión, donde me poseo a mi misma energéticamente, donde mi área del pecho se pone rígida y tensa, acelerada y vibrante, mi espalda tiesa, mi mirada fija y seria y me experimento como un peligro manifestado y como una personalidad que no considera nada ni a nadie, paro y respiro. Me doy cuenta de que creé este personaje a partir de poseerme energéticamente por haber participado en el enojo como emoción a partir de acelerarme y creer que tengo que controlar y poseer todo a mi alrededor, sobretodo a mi pareja, por creer que es el punto donde descargo la ira.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que mis relaciones son la plataforma donde descargo la ira y la agresión, en vez de ver el abuso que he aceptado hacia mí y hacia los demás con tan solo participar en esa energía donde no busco soluciones sino maneras de aumentar más esa energía, esa posesión mental donde todo me molesta y solo busco pleitos.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma desconcentrarme de lo que iba a hacer, y no haber pedido la ayuda que requería a mi pareja por haber estado pendiente de los pensamientos constantemente.


Cuando y como me vea a mi misma poseída por la energía y con personalidades chocando entre sí, paro y respiro. Me doy cuenta de que el respiro es el lugar donde veo qué es lo mejor para mí y para toda la vida ya que entiendo que soy responsable por todo y cuanto existe y que es mi responsabilidad cambiar y pararme desde estos sistemas que no apoyan la vida.

Me comprometo a mi misma a valorar la vida en cada respiro, entendiendo que la vida es lo único real que nunca he permitido abrazar, por haber elegido la energía ante la vida.

Me comprometo a mi misma a vivir mis relaciones basadas en apoyo mutuo, entendiendo que no son una plataforma para alimentar la mente, sino que son un reflejo para yo verme y no aceptar nada menos que aquello que apoye la vida.


Me comprometo a mi misma a detener todas las reacciones agresivas y violentas que he creado por no dirigir mi mente.


Me comprometo a mi misma a detener los pleitos internos y los conflictos de personalidades.


viernes, 9 de noviembre de 2012

Día 61. Por qué me ignoro?


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer no tener amigos por tener el recuerdo de cuando estaba con amigos en el pasado y luego dejé de salir con ellos, donde  participé en chat mental y pensamientos de que no le agrado a la gente, en lugar de mantenerme aquí como el respiro honesta conmigo misma y dejar ir las relaciones que no son lo mejor para todos.



Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber creado en el pasado relaciones donde ningún punto fue dirigido, con lo cual cuando empecé a ver la deshonestidad que he aceptado, pensé que tenía que alejarme de todos, por de cierta manera haber culpado a los demás, pero ahora me doy cuenta de que he sido yo de la manera como me he programado que no he hecho lo mejor para mí ni para todos, con lo cual, me alejé de todos, pero queriendo verlos en secreto, y creé el pensamiento de que no podría dirigirme de nuevo con esas personas con quienes había aceptado tanta deshonestidad propia.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma buscar en los demás el sentimiento de felicidad y alegría, por haberme separado de la felicidad y de la alegría, y estar buscando eso en otras personas, porque me he separado a tal grado de mi misma que hasta me separé de los sentimientos, con lo cual es un punto en el cual no estoy en igualdad y unicidad, y así, veo cómo he estado proyectando en los demás la felicidad y queriendo que los demás de alguna manera me brinden felicidad y alegría, con su compañía, no viendo que tengo toda la existencia aquí.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que todo lo que me recuerde el pasado debo suprimirlo, omitirlo y negarlo, cuando de hecho en el pasado y en los recuerdos está lo que he permitido y lo que debo revisar.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma ligar el sentimiento de desolación a que las personas no me hablen o no me pregunten cosas, porque estoy poniéndome en manos de los demás esperando que me hablen y me conversen, en lugar de estar aquí como el respiro caminando prácticamente, realizando mis trabajos y deteniendo la mente.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma sentir aflicción y experimentar esa emoción como pena, tristeza y sufrimiento físico, por ver que las personas no me respondan lo que les digo o no me sigan la conversación.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma lastimarme al generar emociones tales como la desolación o la aflicción dentro de mí al estar rodeada de personas pero sin conversar con nadie, en lugar de permitirme disfrutar de mi misma en cada respiro.


Cuando y como me vea a mi misma experimentando aflicción dentro de mi, paro y respiro. Me doy cuenta de que generé este sufrimiento físico, pena y tristeza al participar en los pensamientos: 'no le agrado a las personas', 'no hablo bien', 'no digo cosas interesantes', donde me he estado posicionando como inferior a todo y cuanto existe. en cambio, participo en la realidad, permitiéndome expresarme en lugar de ser dirigida por los pensamientos.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma ignorarme a mi misma y proyectar eso en los demás, creyendo que me están ignorando cuando soy yo y he sido yo quien me he ignorado, al no pararme por la vida en cada respiro sino participar en la mente, con lo cual, con pensamientos tales como "les caigo mal", "molesto", "no gusta como hablo", "no digo cosas interesantes", son pensamientos deliberados en los que he participado por definirme como solitaria e ignorada, y así para alimentar el personaje he participado en estos pensamientos.


Cuando y como me vea a mi misma ignorándome a mi al ver que tengo pensamientos tales como: "molesto", no agrado", "no digo nada interesante", paro y respiro. Me doy cuenta de que están alimentando definiciones de solitaria y de "ignorada", con las que he limitado mi expresión en el mundo al ligar esos pensamientos a mi junto con las relaciones con las personas, donde lo que percibo es que son los demás quienes me ignoran, pero soy yo no quien no me estoy teniendo en cuenta en cada respiro por centrar mi atención en la mente y no ser la autora de mi vida.

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