domingo, 30 de septiembre de 2012

Día 51. Conflicto, conflicto en todas partes!



En las situaciones de conflicto, lo que veo que emerge es: que trato de mantener la compostura de mi cuerpo, para no reaccionar, pero en ello ya estoy reaccionando. 

También en los pensamientos, donde los pensamientos empiezan a ser dirigidos hacia el otro ser/seres.
Y la reacción de emoción donde las energías empiezan a salir.

Las he sentido juntas, o solas, es decir el conflicto con esas tres reacciones o cada una por separado.

Cuando pienso en otra persona en ese momento, va hacia la culpa, donde con la culpa estoy ocultando la responsabilidad conmigo misma en ese momento.

En ese tipo de reacciones, he visto que no puedo confiar en nada de lo que veo, pienso o imagino acerca de los demás. Pensamientos como:
por qué no puede ver lo que me pasa o lo que pasa, y porque pasó esto ahora estamos en esta situación y es su culpa.

He experimentado el conflicto, suprimido el conflicto y vivido a partir del conflicto donde ya se ha vuelto una reacción instantánea.

Entonces, he permitido escuchar a los pensamientos y a las reacciones en momentos de conflicto.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma escuchar los pensamientos y las reacciones cuando estoy con otras personas, en lugar de darme cuenta de que basta con respirar y ver quién soy en ese momento para establecer una relación conmigo misma.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma confiar en las reacciones y en los pensamientos, creyendo que son lo que dirige mi vida, y creyendo que tiene que ser así, en lugar de ver que yo en cada respiro puedo elegir lo mejor para mí como para todos.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma en situaciones de conflicto querer mantener la compostura de mi cuerpo, donde ahí ya estoy reaccionando, en lugar de conversar prácticamente y abrir los puntos y solucionarlos.

Cuando y como me vea a mi misma escuchando las reacciones y los pensamientos cuando estoy con otras personas, paro y respiro, y veo quién soy y qué es lo mejor para todos.

Cuando y como me vea a mi misma confiando en las reacciones y en los pensamientos, creyendo que son lo que dirige mi vida, paro y respiro, y elijo la vida.

Cuando y como me vea a mi misma accediendo a la personalidad de “compostura” donde trato de mantener compostura física ante el conflicto, paro y respiro. Me doy cuenta de que así estoy reaccionando ante el conflicto, y veo qué es lo más práctico para hacer en ese momento.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear el conflicto en mi vida a partir de no ver ni entender cómo lo estoy creando, por simplemente confiar en los pensamientos y creer que son reales, a pesar de que veo que cambian del polo negativo al positivo -y viceversa- constantemente, y no viendo que de esa manera estoy creando el conflicto en mi vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma sentir enojo por crear el conflicto en mi vida, y querer culpar a los demás, donde me he manifestado como el enojo y la rabia, de forma violenta donde pienso que los demás merecen un castigo, y donde he permitido poseerme con el enojo y la rabia pensando en golpear a los demás y agredirles físicamente, y lo he llevado a la acción alguna que otra vez, donde por reaccionar en el conflicto que yo he creado, he querido defender la personalidad de “soy el conflicto porque todo lo que veo es conflicto” he querido agredir todo aquello que es de hecho una oportunidad para cambiar.

Cuando y como me vea a mi misma participando en el personaje conflictivo, paro y respiro. Me doy cuenta del que el conflicto lo estoy creando a través de mi participación en los pensamientos, donde culpo a los demás y justifico el enojo y la rabia que experimento como emociones que toman por completo mi cuerpo y donde luego termino actuando movida por energía de violencia y agresión hacia mí misma y hacia los demás. En cambio me doy cuenta de que al participar en emociones creadas con pensamientos, estoy creando el conflicto al crear consecuencias para mi vida y mis relaciones y para todo cuanto existe donde no estoy tomando responsabilidad por el momento, por mis palabras, mis acciones y mi mente. Así, entiendo que no he tenido en cuenta la vida y que por tanto así la vida tampoco me tendrá en cuenta a mí, con lo cual:

Me comprometo a mi misma a detener el conflicto que estoy creando a partir de participar en pensamientos, donde me comprometo a solucionar mi mente y usarla como herramienta para entender cómo me programé de manera tal que me he permitido dirigirme con la autoridad de la mente como pensamientos, reacciones y emociones, y en interés propio.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que el conflicto que experimento es real, y querer que sea real para justificar así la culpa hacia los demás, por pensar que los demás han hecho que mi vida sea conflictiva, sin ver que así estoy causando más conflicto, y manifestándolo en mi vida, porque al culpar, estoy queriendo esconderme de mi responsabilidad.

Cuando y como me vea a mi misma experimentando conflicto, paro y respiro. Me doy cuenta de que lo he creado con un conglomerdo de pensamientos, que me comprometo a mi misma a revisar.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar que las relaciones del pasado que ya no tengo, son la causa por la cual experimento conflicto dentro de mí, sin ver que es por recrear una y otra vez eventos del pasado en esas relaciones y crear pensamientos acerca de las personas del pasado, en lugar de estar aquí y construir relaciones de apoyo en la vida práctica.

Cuando y como me vea a mi misma recreando eventos de relaciones pasadas, recordando movimientos de las personas, y participando en memorias, paro y respiro. Reviso porqué surgen esas memorias en determinado momento.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que sin las relaciones que tenía antes, ahora mi vida va a estar en conflicto, donde no estoy viendo las relaciones que tengo aquí en este momento y las estoy dejando de lado por estar en la mente pensando que pude haberlo hecho mejor en el pasado, así viviendo en el pasado y no aquí como el respiro.

Cuando y como me vea a mi misma pensando que las relaciones que tenía en el pasado me hacen falta o que las necesito para vivir aquí, paro y respiro. Me doy cuenta de que esas relaciones existen en forma de memoria donde no estoy viviendo aquí mi realidad práctica.

Me comprometo a mi misma a dejar ir todas las memorias de las relaciones pasadas que tengo, con las que he estado creando conflicto dentro de mí por pensar que pude haberlo hecho todo mejor.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer crear conflicto en mis relaciones actuales al manifestarme como el enojo y la rabia, donde tomo todo aquello que crea conflicto en mí para alimentar estas emociones y actuar con la energía, sin tener en cuenta las consecuencias para mí ni para los demás.

Cuando y como me vea a mi misma yendo a participar en el enojo o ya haciéndolo, y en la rabia, paro y respiro. Me doy cuenta de que el conflicto lo detengo en un respiro, ya que no es real, y me apoyo en escribirlo, y si he continuado creándolo es por malicia y por querer manifestar conflicto en mi vida para validar los pensamientos de que todo lo que veo es conflicto y querer validar mis memorias y emociones, como mi mente.
Me comprometo a mi misma a detener el querer validar mi mente como mis emociones, reacciones, pensamientos, ideas, creencias, y en cambio a caminar en humildad.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma actuar a partir de la energía sin tener en cuenta mi cuerpo ni el de los demás, donde manifiesto el abuso físico y la violencia y agresión hacia mí y hacia los demás, por partir de la creencia de que el conflicto que experimento es real, por haberme convertido en ese mismo conflicto, sin ver que la realidad es esta, aquí, práctica y física, donde tengo que solucionar mi mente.

Cuando y como me vea a mi misma participando en la energía creada a partir del conflicto, paro y respiro. En cambio, me recuerdo que estoy en un proceso para nacer como vida desde lo físico, y que para ello es mi responsabilidad detener las reacciones, y movimientos energéticos que tenga entro al igual que toda mi mente, y que justificar la agresión a mí misma o a los demás en la mente o en lo físico es abuso y más abuso ya que siempre es el momento de detener la mente en cada respiro es una oportunidad, y que entre más caiga a participar en la mente, luego se repite el ciclo para que lo encare y me muestre a mi misma que me paro realmente por la vida como un ser quevalora la vida.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Día 50. Miedo a la pérdida



Para entrenarte en saber cómo funciona la mente, lee en voz alta estos blogs día a día:

http://heavensjourneytolife.blogspot.com/2012_04_27_archive.html



Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer manifestar en mí la pérdida, para manifestar los miedos de la mente, donde lo que se teme es la pérdida, con lo cual he aceptado y permitido vivir tratando de simular el miedo que experimente mi mente por creer que soy adicta a ello y que es lo que me mantiene viva, no viendo que es esto mismo lo que acaba con la sustancia física.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer manifestarme como la pérdida, sin ver que así me estoy matando, aniquilando la sustancia, acribillando lo físico, por querer manifestar en mí el miedo, la fricción, partiendo de malicia, justificándolo con la idea de que necesito sobrevivir como energía, y succionando de lo físico sin considerar la vida por haber creído que soy la energía.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma malusar la sustancia física al querer manifestar en los demás el miedo a la pérdida, por así creer que me amarán como la polaridad, no viendo que así me estoy dañando a mí misma por no querer vivir como una e igual a mi mente, sino querer mantenerme existiendo en una burbuja donde me experimento como el único Dios, viviendo con la mente como autoridad.

Cuando y como me vea a mi misma queriendo manifestarme a mi misma como la pérdida, para manifestar el miedo en los demás, paro y respiro. Me doy cuenta de que he aceptado vivir como el miedo, por mantener la energía que he creado con la mente, creyendo que es vida, sin ver que así estoy creando mi muerte al succionar de la sustancia de lo físico.

Me comprometo a mi misma a detener el miedo a la pérdida.

Me comprometo a mi misma a detener la manipulación hacia mí misma donde trato de manifestarme como la pérdida, donde vivo como el miedo, y creo fricción y conflicto dentro de mí donde succiono de la sustancia de lo físico para alimentar la mente. Me doy cuenta de que he vivido creyendo que soy la energía, y no viendo lo que estoy creando en esta realidad física por mi interés propio y por el miedo de morir como energía.

Cuando y como me vea a mi misma adquiriendo una personalidad de callada, silenciosa y miedosa, paro y respiro. Me doy cuenta de que creé esta personalidad por miedo a la pérdida, miedo de perder mis relaciones, y miedo de perderme como energía, no viendo que así me estoy entregando a la mente y no teniendo en cuenta la vida, sino los miedos de la mente, que amplifico con el Chat mental, la imaginación y  los pensamientos. En cambio, me doy cuenta de que la personalidad de callada, silenciosa y miedosa no me permite participar en esta realidad física, donde el miedo no apoya la vida, con lo que:

Me comprometo a mi misma a tomar responsabilidad por mi cuerpo físico, por la sustancia de vida, y a detener el miedo a perder relaciones, y el miedo a perderme como energía, ya que veo, entiendo y me doy cuenta de que no soy la energía que he creado con mi mente, sino que son partes de mí de las que me he separado, y que por medio de caminar los puntos del Chat mental, los pensamientos y los patrones con la escritura y caminando el proceso, paro la mente y nazco en lo físico como la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer ver que me he manifestado como el miedo a la pérdida, con lo cual, mi responsabilidad es detener el miedo y ver que el miedo existe si yo existo separada de la sustancia, y como energía, donde temo perder la experiencia energética positiva, generando un ciclo de polaridad.

Cuando y como me vea a mi misma pensando que mis pensamientos son reales y temiéndolos, paro y respiro. Me doy cuenta de que creé miedo a mi propia mente, por no saber dirigirla. En cambio, veo que puedo dirigirla y me comprometo a mi misma a dirigir mi mente por medio de escribir, caminar punto por punto y vivir las correcciones.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Día 49. Empezar a entender cómo funciona la mente!!




Miedo a la pérdida y amor a la ganancia
Miedo a la muerte y amor a la vida (la vida vista como energía)

Para entender más acerca de este punto, RECOMIENDO el siguiente blog, en inglés, leer todos los blogs, uno por día, en voz alta, explican al completo cómo funciona la mente, son buenííííísimos!!!


He tenido varios dolores en el cuerpo, y veo que va muy relacionado a la adicción al miedo que he creado.
Con un conflicto constante, junto con fricción y tensión, donde yo a pesar de respirar no lo revisé lo suficiente y viví momentos sin entender qué estaba pasando, unos momentos en los que decía: no entiendo cómo puedo seguir viva- experimentando lo que experimento.

Ahora entiendo que los humanos usamos la malicia, el juicio, la excusa y la justificación para mantenernos vivos como energía por miedo a la pérdida, creyendo que somos esta energía, que en realidad son partes de nosotros que creamos a partir de la separación de la sustancia, de la cual abusamos y malusamos para generar energía, y así mantener a la mente como la autoridad.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma aceptar la tensión dentro de mí.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme el conflicto dentro de mí.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que me he hecho tanto daño, que seguramente mis músculos, huesos y órganos estén dañados, porque con ese pensamiento estoy adoptando actitudes en las cuales no me muevo, y actúo como si fuera real el pensamiento, creyendo que ya no voy a tener movimiento ni posibilidad de vivir en lo físico, al no querer dejar ir esa idea y ese pensmiento, en lugar de ver que estoy aquí y abrazarme incondicionalmente, en cada respiro y apoyarme para mantenerme en la realidad física entendiendo cómo me creé y cómo voy a cambiar.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que por haber creado tensión en mi cuerpo y dolor físico al generar conflicto, mi cuerpo va a “sacar la mano” y a no apoyarme más. En lugar de detener ese miedo y apoyarme como una e igual a mi cuerpo, entendiendo que generé el conflicto por tener una relación mental de miedo a la pérdida y amor a la ganancia, donde manifesté el miedo hasta un alto grado, debido a mi falta de entendimiento del funcionamiento de la mente, así viviendo en –medio- de un conflicto interno y externo, donde yo misma creé mi propio infierno mental, dentro y fuera.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que me he hecho tanto daño al cuerpo que no voy a vivir demasiado, no viendo que es un pensamiento que he creado a partir del dolor que he experimentado, que en lugar de entenderlo, he participado en la experiencia energética del miedo, donde he creado conflicto y tensión, suprimiendo más y más el dolor físico, en lugar de pararme por la vida, respirar y comprometerme a cambiar, entendiendo que yo soy la única que puede hacer un cambio en mí, y no permitir crear conflicto y fricción dentro de mí, solo por el gusto de los sistemas.
Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mí misma verme como una víctima de mi entorno, no viendo que yo creé el infierno interno por medio de los pensamientos, del Chat mental, de la imaginación y de aceptar el conflicto en mí, donde por no entender qué estaba creando y cómo, participé en el miedo a la pérdida, y en el amor a la ganancia al participar en energía, no viendo que me he vuelto adicta a la energía del miedo, y a su vez creyendo ser víctima de los demás que hacen lo mismo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma ser adicta a la experiencia energética del miedo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber participado en el miedo a perder las relaciones.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma participar en el miedo a perder a la pareja, por creer que con la pareja, obtengo la ganancia, con esto creyendo que el amor es como la ganancia y obtención de energía, donde no veo cómo creé esa experiencia de amor, simplemente la sigo sin parar ni preguntarme de dónde surge esa experiencia en mí, sin entender que el amor es creado a partir del miedo a la pérdida, donde por miedo a perder la energía, se sacrifica el cuerpo para que la energía pueda vivir, y por medio de este conflicto, se genera amor a la ganancia, viendo la ganancia como energía positiva, que creí que soy yo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme poner la idea de mí misma como superior sobre la vida, no viendo que esta idea de mí es limitada y no es real.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tener miedo de no sobrevivir en el mundo si experimento pérdida o “abandono” por parte de las personas, sin ver que el abandono empieza si uno lo acepta en uno, al abandonar la realidad física por la energía.

Así mismo en ese tiempo estaba viviendo la pérdida de otras relaciones, y lo experimenté como “una pérdida” por haber tenido emociones dentro.
A su vez, en la universidad, no me moví para conocer personas, con lo cual siempre les veía con ganas de hablar pero no me acercaba a ellos. Con lo cual vivido como otro miedo.

Entonces me he limitado mucho con esta energía, viviendo en el miedo todo el tiempo, miedo a la pérdida de mi, no viendo que este “mí”, este yo, no es más que una ilusión que tiene que cambiar por completo, porque no tiene en cuenta la vida, desde luego, sino más bien tiene en cuenta solo la idea de que toca mantener una energía que creí ser yo que en realidad está acribillando la sustancia física.

Veo cómo no me he permitido expandirme, sino que he vivido las consecuencias de mi ignorancia hacia el funcionamiento de la mente.

Me comprometo a mi msima a tomar responsabilidad por todo lo que he creado tal como las consecuencias de mi falta de conocimiento acerca del funcionamiento de la mente.

Desde luego es un punto para entender escribiendo, donde veo que no son los demás los creadores de mis experiencias, veo que soy yo, con lo cual cada uno lo mismo.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Día 48. Polaridad belleza/fealdad




Me he fijado que he creado a lo largo de mi vida una idea de que sólo tengo valor y soy importante cuando me siento bonita/bella, como una imagen en mi mente, como una idea de que soy guapa, atractiva y linda.
Y con esto, pensando que así me valorarán más, me querrán más, y podré llegar a más lugares, que si no me siento bella, como si tuviera una polaridad y viviera así, en una balanza, totalmente desequilibrada.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma enforcarme en la belleza durante mi vida, poniendo toda mi atención día tras día en estar bella frente al espejo y frente a los demás, donde creé un miedo a no sentirme bella, con lo cual la polaridad de sentirme fea, y así queriendo suprimir la fealdad frente al espejo y frente a los demás, donde no he vivido realmente por estar pendiente de una polaridad que es ilusoria, ya que no tiene en cuenta a toda la vida por igual.

Me perdono a mi misma por aceptarme y permitirme a mi misma ser adictva a sentirme bella.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer no ser bella ante los ojos de los demás, no viendo que quiero ser bella ante la mente de los demás por temer perder el control y sentirme fea, porque al sentirme fea me avergüenzo, no quiero hablar con la gente, me escondo y mi personalidad es menos amable/extroverida/alegre, y se torna triste, agonizante, enojada y seria.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear la polaridad de belleza / fealdad, a través de la mente donde por percepciones e ideas creé imágenes que enajan en “belleza” y otras que no encajan en esas ideas, que trato de dejar de lado y suprimir, por haber creado rechazo a esas partes, sin ver que son percepciones programadas que no tienen en cuenta a todo como igual, sino que crean separación y desigualdad a partir del juicio.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear un mundo donde se le de más importancia al ideal de belleza, que a la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer no ser bella por creer que me quedaré por detrás de muchas personas, creyendo que si no encajo en el ideal de mi mente y de lo que percibo que es el ideal de la mayor parte del sistema del mundo, seré inferior a otras personas, no me aceptarán, no sobreviviré y no podré hacer parte de “algo” mejor, no viendo que el mundo existe actualmente así, donde se valora más a las personas cuya imagen se asemeja a un ideal, y por el contrario se rechaza a quienes no encajan en el ideal.

Me perdono a mi misma por no aceptarme como una expresión de la vida en unicidad e igualdad.

Cuando y como me vea a mi misma juzgando mi imagen, paro y respiro. Me doy cuenta de que soy una e igual a mi imagen, y que los juicios de bella/fea que me he puesto, son definiciones de la mente con las cuales me poseo y controlo como energía, abusando de la sustancia física, por partir del miedo a la pérdida de experiencia de energía positiva, donde creo fricción y conflicto dentro de mí por creer que debo sobrevivir como mente, por haber creído que la mente y la energía es la vida, y por creer que temo la muerte.
En lugar de eso, me comprometo a mi misma a aceptarme incondicionalmente y valorarme como la vida como una e igual, y no en separación de mí.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que la belleza como existe actualmente es real, e importante, en lugar de ver, entender y darme cuenta de que es una “cualidad” de la mente sin ningún valor práctico, que sólo me distrae de la realidad.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma definir la palabra belleza con la palabra fealdad.
Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma rechazar en mí ciertas partes y querer dar energía a otras partes, donde me veo en un ciclo energético de posesión mental de experimentarme como bella y otras veces como fea, viviendo en polaridad, sacrificando la vida y la sustancia por aceptar en mí la desigualdad, los juicios y el miedo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma hablar a partir de las experiencias emocionales, en lugar de detenerlas con el respiro, estabilizarme aquí y aclararme, para tomar las decisiones que sean lo mejor para todos.

Me comprometo a mi misma a pararme por la vida, para expandirme y nacer como la vida desde lo físico, en lugar de buscar que la experiencia de belleza dentro de mí.
Me comprometo a mi misma a detener la polaridad belleza / fealdad, entendiendo que ambas provienen de experiencias energéticas que he creado para definirme y por creer que sentirme bella me hace especial, y querer sentirme bella para tapar la fealdad que experimento energéticamente también, donde he permitido enjuiciarme, como bella y como fea dependiendo de cómo me sienta, no viendo que no se puede confiar en la mente ni en las percepciones de la mente.

Me comprometo a mi misma a pararme como el respiro cuando me vea a mi misma teniendo Chat mental de que soy bella o fea.

Me comprometo a mi misma a vivir la palabra belleza, entendiendo que no es una idea de una imagen / imágenes en mi mente, sino a redefinir la palabra belleza como lo mejor para todos.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Día 47. “El sistema me tiene jodida”



Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme crear una entidad que llamo “el sistema” y decir que me tiene jodida y dañada, sin ver que yo soy parte del problema, al no saber cómo funciona, y no darme cuenta de que yo misma a través del miedo, he participado en crear un sistema donde no se tiene en cuenta la vida, sino el negocio, donde la mente como nosotros, busca sobrevivir, sin importar que se cree la desigualdad y separación.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma decir que el sistema me tiene jodida, sin ver que yo he permitido seguir el camino que me he creado a través de mi mente, no viendo lo que era lo mejor para mí y para todos, sino buscando sobrevivir y buscar la siguiente experiencia energética positiva, viviendo a través de personalidades, y definiciones acerca de mí, jamás viviendo libre elección.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme creer que la libre elección existe, no viendo que en este mundo las elecciones son dirigidas por la mente como autoridad sobre la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma no haber querido ver cómo funciona el sistema, y no haberle dado importancia a lo físico, entiendiendo que actualmente se necesita dinero para poder cubrir las necesidades básicas, con lo cual es importante establecerme en el sistema para apoyarme físicamente.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma haber dado por sentado el funcionamiento de la realidad física, y no haber visto que cada acción genera una consecuencia, donde tengo ante mis ojos la consecuencia de las acciones del ser humano en conjunto, y aún así seguí quitando mi mirada, por creer que no tenía nada que ver conmigo porque al nacer ya había consecuencias, con lo cual, vine a dar a este mundo aparentemente, y “tengo que vivir mi vida buscandofelicidad, amor y alegría”, donde lo demás tendrá su por qué y a mí que ni me miren porque yo estoy ocupada con mi mente.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber ignorado el sistema del mundo, el funcionamiento de cada una de sus partes, y ahora juzgar y culpar a los demás como mis educadores o padres por no haberme enseñado lo básico en cuanto al funcionamiento de todo, dentro y fuera de mí, sin ver que soy responsable por mí misma, por lo que acepto y permito, y que al haber dado autoridad a otros sobre mi educación, no investigué por mí misma lo que es mejor para todos y lo que no, porque estaba ocupada como la mente buscando la siguiente experiencia energética sin considerar nada más que mi propio ego, y vi la educación como algo sin importancia, definiéndola como aburrida, por la experiencia en el colegio, y como algo que tenía que acabar y luego vería qué haría, en lugar de haberme educado desde un principio como un ser digno de la vida que sería cuidadora de la vida en la tierra, entendiendo cómo todo funciona y por qué actualmente está tan “jodido”.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma definir mi vida como jodida, por no tener trabajo y por estar estudiando sin tener un trabajo asegurado, por tener relaciones donde las personas no se aplican con desteni, y por mi experiencia de vida en el pasado, no viendo que soy responsable por cada cosa que experimento, y por lo tanto depende de mí quién soy en cada respiro, y corregir lo que he creado, donde todo lo que he aceptado de mí debe cambiar por medio de la corrección, y que todas las relaciones deben establecerse como lo que es lomejor para todos, por el principio de la vida.

Me comprometo a mi misma a apoyarme en el mundo estudiando y educándome entendiendo cómo funciona todo, para ver que lo que existe dentro y fuera es lo mismo con lo cual todo debe ser corregido y cambiar.

Me comprometo a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear relaciones de apoyo que sean lo mejor para la vida.

Me perdono a mi misma por aceptarme y permitirme a mi misma juzgarme por no haber querido ver cómo funciona el sistema, así apartándome más y más, permitiendo el abuso sin detenerlo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permirme a mi misma creer que mi poder de cambiar el sistema está reducido al mínimo, y que ahora soy “esclava” de una entidad que me controla y decide por mí, y de mi mente, no viendo que así estoy aceptando ser dirigida por los pensamientos y programación, y que en realidad puedo cambiar, educándome y viviendo como quiero que sea el cambio.

ShareThis